jueves, 14 de marzo de 2013

A palabras necias, oidos sordos.

Persigue tus sueños sin importarte lo que piensen los demás sobre ti. Nunca digas que no puedes porque los demás lo piensen. No dejes que nadie cambie tus sueños. Y lo más importante: No olvides tus sueños.


"Si quieres destacar en algo debes hacerlo desde el corazón"

Para poder sentirnos bien cuando realizamos nuestros objetivos, primero debemos ser nosotros mismos, considerarnos importantes, aceptarnos tal y como somos, con nuestras virtudes y defectos. También debemos tener en cuenta la posibilidad de fallar, pero sin llegar a desanimarnos nunca. Para ello, debemos estar agradecidos de lo que tenemos sin compararnos con los demás, ni considerarnos mejores ni peores; admitir y reconocer lo que somos y cómo somos, valorarnos sin más, creyendo en la posibilidad de mejorar cada día. 
  
La imagen que nos formamos de nosotros mismos es importante porque determina nuestra actitud ante la vida. En general, la opinión de la gente que forma parte de nuestro entorno también influye en la formación de nuetra imagen. El probema surge cuando nos juzgan mal, sin conocernos realmente, haciendo que nuetra imagen se deforme. Por eso, no nos debe afectar la opinión de los demás porque no es un reflejo real de lo que somos.

Si pensamos que somos capaces, nos vamos a sentir motivados para actuar y vamos a tener éxito. En cambio, si creemos que somos incapaces, la mayor parte de las veces ni siquiera lo vamos a intentar y nuestros esfuerzos van a ser relativos y poco exitosos. Por eso, hagamos lo que hagamos, siempre debemos hacerlo desde nuestro corazón y solo debemos guiarnos por él cuando de nuestro alrededor solo nos llegan palabras pesimistas.

Aquí os dejamos un buen ejemplo:

 FÁBULA: La rana sorda  
https://www.youtube.com/watch?v=sh061uRsAjs

Además de todo esto, es muy importante tener una palabra de ánimo para alguien que está pasando por un mal momento para ayudarlo a seguir hacia adelante. Por eso hay que ser cuidadosos con lo que decimos y tener siempre buenas palabras para los demás.

miércoles, 13 de marzo de 2013

¿Hasta dónde llegan los globos de helio?

Todos hemos visto más de una vez un globo de helio flotando por el cielo. Posiblemente a un niño pequeño se le escapó en un momento de descuido mientras jugaba. Estaba feliz con su globo y de un momento a otro ve cómo se le escapa de las manos y sale volando por los aires. Sube y sube, y lo único que puede hacer es verlo subir. Y nos preguntamos ¿a dónde irá a parar ese globo? ¿volará con los pájaros? ¿irá más allá de las nubes o quizá llegará a las estrellas?

Una vez que lo vemos ascendiendo, lo damos por perdido pero seguro que el niño seguirá convencido de que será capaz de encontrarlo cuando caiga de nuevo al suelo o un avión lo atrape para devolverselo. ¡Qué imaginación tienen los niños! Pero… ¿y si pudiésemos saber el recorrido que realizará el globo?

El alemán Patrick Glaschke, ha desarrollado, a partir de los datos meteorológicos de la zona, un programa informático capaz de simular el recorrido de los globos que se les escapan a los niños. Esta investigación además permite calcular con exactitud la trayectoria que recorren los globos de observación, entre otras cosas.

Con este trabajo se ha llegado a la conclusión de que los globos pueden permanecer en el aire entre dos y cinco horas, aunque en buenas condiciones puede llegar a más de un día. Depende de la meteorología de ese día puede llegar a recorrer largas distancias y subir hasta diez kilómetros de altura. De esta investigación también se deduce que conforme va ascendiendo el globo se hinchará hasta llegar a una altura donde perderá helio y acabará cayendo al suelo o la diferencia de presión hará que explote.

Gracias a este programa informático, el niño sabrá por qué lugares del mundo pasará su globo perdido manteniendo por más tiempo su ilusión, aunque mejor será que no lo deje escapar y lo sujete de la cuerdecita bien fuerte.


Ese globo que se escapa podría relacionarse con un sueño. Un sueño que se nos escapa de las manos y va ascendiendo. Mientras, podemos imaginar todas las cosas que somos capaces de llegar a conseguir. Entonces nos preguntaremos ¿dónde permanecen nuestros sueños cuando terminan de subir?


Nuestros sueños o ilusiones tienen el mismo destino que los sueños de los demás. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Lo verdaderamente importante está en el interior

Desgraciadamente, vivimos bajo la influencia de una sociedad en la que, en general, se valora la belleza exterior y la apariencia física más que el interior de las personas. La sociedad continuamente nos está vendiendo estereotipos de personas con un físico perfecto e incluso “idílico” que es casi imposible conseguir.

Todos deberíamos mirarnos diariamente al espejo y decirnos "pues sí, me gusto". Deberíamos querernos y valorarnos tal y como somos sin dejarnos llevar por esos estereotipos que la sociedad nos vende como modelos a seguir y condicionan nuestra vida y conducta. ¿De qué sirve deprimirnos por no tener un cuerpo de maniquí? ¿Acaso influye nuestro peso en nuestra forma de ser?

El peso es solo un número, un simple número que hace a muchas personas infelices ya que se obsesionan por imitar dichos modelos “idílicos” y viven por y para mejorar su físico. A veces, esta obsesión por una extrema delgadez puede llegar a atentar contra la salud como es el caso de la anorexia y la bulimia. En un mundo tan superficial, ¿qué otra cosa se podría esperar?


Busca más belleza en el corazón que en el espejo.

Ya va siendo hora de ser nosotros mismos, nuestros mejores amigos, considerarnos importantes, aceptarnos tal y como somos, con nuestras cualidades y defectos sin dejarnos llevar solo por las apariencias físicas. Por otra parte debemos estar agradecidos por lo que tenemos; pensar que somos únicos y no compararnos con los demás, ni considerarnos mejores ni peores; admitir y reconocer lo que somos y como somos, valorarnos y creer en la posibilidad de mejorar cada día como personas más que nuestro físico.

Debemos luchar porque la sociedad cambie sin dejarnos llevar por las modas que nos hacen personas más superficiales. Al fin y al cabo todo son etiquetas que no nos dejan ver que cada persona es especial por su forma de ser, por su forma de actuar, y por querer y apreciar a los de su alrededor. Es más valioso que un amigo sepa que cuenta con nosotros para todo que caber en una talla 36.